El anacardo pertenece a la familia de frutos secos que incluye
pistacho y el mango, junto con la nuez, la almendra, por lo tanto pueden
producir alergias que son uno los tipos más comunes alergias alimentarias en niños y adultos.
Como el cacahuete, los anacardos pueden causar las reacciones
alérgicas muy graves, incluso si una persona se expone a pequeñas
cantidades. Los anacardos pueden ser un ingrediente oculto en los alimentos
comunes, como las comidas asiáticas, helados, tortas y como sustituto de los
piñones en salsa de pesto. Entre los síntomas más comunes que puede presentar
una alergia a los anacardos se encuentran los siguientes;
-Urticaria e hinchazón
La urticaria y la hinchazón son los síntomas más leves como
reacciones alérgicas, presentando inicialmente picazón u
hormigueo en o alrededor de la boca a pocos minutos de comer o tocar un anacardo
o alimentos que lo contengan. Las ronchas rojas que pican pueden aparecer de
varios tamaños y al azar en la superficie de la piel. La hinchazón que se
produce por debajo de la superficie de la piel recibe el nombre de angioedema y
también puede ocurrir solo por exposición al fruto seco, pero tanto la urticaria
como la hinchazón generalmente se resuelven en uno o dos días.
-Síntomas gastrointestinales
Las personas alérgicas a los anacardos inmediatamente pueden
experimentar dolores de estómago o vómitos, cuando el cuerpo
trata de expulsar el alimento responsable, presentando como síntomas más graves;
diarrea, vómitos explosivos, dificultad para tragar o náuseas. Una inflamación
de la lengua o la garganta puede obstruir las vías
respiratorias, indicando a su vez una inflamación en el interior del
tubo digestivo.
-Síntomas respiratorios
Una reacción alérgica a los anacardos puede provocar síntomas
similares a la fiebre del heno o asma, cuando los alérgenos son
transportados por el aire y se inhalan, teniendo como síntomas característicos,
flujo o congestión nasal, picazón en los ojos, la nariz, el paladar y tos, todos
síntomas comunes de una reacción alérgica en las vías nasales. Las
sibilancias o zumbidos en el oído al exhalar representa una
muestra de las vías respiratorias constreñidas, así como otros síntomas pueden
provocar un ataque de asma, los cuales incluyen; dificultad para respirar,
opresión en el pecho y dolor en la zona.
