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Alergia alimentaria y su relacion con el peso corporal


Las alergias alimentarias puede presentar reacciones de distinta gravedad, ya que pueden variar desde leves a letales, por lo cual su control y tratamiento no es menor en ningún caso, pero además al conllevar la necesidad de restricciones a determinados alimentos, pueden ser responsables de llevar a desequilibrios nutricionales, con la consecuente perdida de peso no deseada, así como los procesos inflamatorio pueden provocar el efecto contrario, aumento de peso.

Cuando hablamos de alergias alimentarias con reacciones leves nos referimos a síntomas tales como goteo nasal o erupciones, pero en lo que respecta a las posibilidades letales se encuentran aquellas que afectan al sistema respiratorio o la pérdida del conocimiento, sin embargo entre los diversos niveles de alergias a los alimentos inevitablemente como tratamiento se debe caer en la abstención de los alérgenos contenidos en determinados alimentos ricos en nutrientes.

Esta situación genera restricción sobre los mismos y puede provocar desequilibrios dietéticos, con perdida de peso no deseada o acentuada cuando se siguen programas destinados a bajar de peso, como dietas estrictas hipocalóricas (bajas en calorías). Sin embargo los médicos están empezando a comprender la relación entre la alimentación y la inflamación, uno de los efectos secundarios menos conocidos tanto de las intolerancias alimentarias, como de las alergias y el factor inflamatorio puede conducir al aumento de peso.

La inflamación de los intestinos puede conducir al síndrome de intestino irritable, fatiga crónica, colon irritable, dolor en las articulaciones, flatulencias y distensión abdominal, ya que la reacción alérgica a diversos alimentos conlleva a una respuesta de la hormona insulina para tratar de compensar la inflamación en el intestino y niveles más altos de esta hormona pancreática conduce a un mayor almacenamiento de grasa y consiguiente aumento de peso.

Una alergia alimentaria no diagnosticada o sensibilidad puede conducir a síntomas crónicos, especialmente cuando la comida rápida o procesada industrialmente se consume sobre una base regular, lo que deriva en la acumulación de grasa y otros efectos secundarios como los antojos de alimentos y retención de agua, todos factores de obesidad.

Por lo tanto; las alergias alimentarias desequilibran el peso corporal, sumando o restándolo, situación que puede derivar en dos flagelos que azotan a la humanidad hoy, la mal nutrición y la obesidad.

La intolerancia alimentaria y obesidad

Las alergias alimentarias ocultas afectan el peso de las personas, por eso es que a veces se lucha infructuosamente contra el sobrepeso. Aunque hacen ejercicios tratan de comer saludable, seguir una dieta y sin embargo parecen estar aumentando de peso a pesar de los esfuerzos.

Algo paradójico esta ocurriendo con sus cuerpos y nadie parece saber que les pasa y cuales son los problemas que se derivan de ellos. Muchas veces no son conscientes de que la intolerancia a algunos alimentos que se consumen a diario puede ser la causa de todos los malestares y la obesidad que están experimentando a pesar de los esfuerzos que hacen.

Una serie de análisis de sangre identifica los alimentos que se deben evitar. 


Existen dos tipos principales de la alergia a alimentos 

La  alergia a los alimentos de inmediata aparición o tipo 1 de alergia alimentaria y la de aparición tardía o tipo 3 alergia alimentaria.

La alergia alimentaria tipo 1, se produce cuando el cuerpo muestra un efecto adverso o reacción inmediata severa a un alimento que se ingiere. La respuesta a los alérgenos es auto-inmune y puede incluso ser peligrosa para la vida. 

La alergia alimentaria Tipo 3, por otra parte, se produce cuando el cuerpo produce anticuerpos  en reacción a un alimento alergénico. Los anticuerpos se adhieren directamente a las partículas de alimentos no digeridos a medida que entran en la corriente sanguínea. 

Los alimentos y malestares de la alergia

Es difícil determinar qué alimentos están causando malestar porque la reacción no es grave ni inmediata. La reacción a los alimentos puede tardar hasta cuatro días para que los síntomas se manifiesten. 

Algunos estudios médicos han demostrado que existe una relación entre la inflamación causada por la intolerancia a los alimentos y la obesidad. Es posible que se inflame la persona y se aumente de peso. 

Una dieta poco saludable y monótona que consiste en alimentos procesados, azúcar y poca fibra, con demasiado grasa. Así como el uso o abuso de alcohol, antibióticos, hormonas sintéticas, ácidos bloqueadores y otros medicamentos, que agotan y destruyen la flora intestinal, causando inflamación. 

Con el tiempo, una persona puede estar reaccionando a un máximo de veinte y hasta treinta diferentes alimentos sin saberlo.  Mientras que la alergia inmediata se presenta principalmente con los alimentos que se consumen rara vez, la alergia de aparición tardía, es la reacción a los alimentos que consumimos a diario, incluso si se considera saludable. 

Hipotiroidismo y la Intolerancia alimentaria



La glándula tiroides es la encargada de producir hormonas o mensajeros químicos que cumplen diversas funciones orgánicas muy importantes para distintos niveles de la salud, entre las que se incluyen las funciones metabólicas, relacionadas a la energía que mantiene la temperatura corporal y el estado de ánimo.

Se llama hipotiroidismo a la condición en la cual la glándula tiroides disminuye su producción hormonal, situación que deriva en estados depresivos, problemas de sueño, fatiga, estreñimiento y sensibilidad al frío. El hipotiroidismo se trata con medicamentos que incorporan hormonas sintéticas, tratamiento que debe a su vez incorporar una dieta saludable como apoyo para favorecer el manejo de los síntomas y prevenir complicaciones, por ello en algunos casos, las intolerancias a alimentos juegan un papel importante sobre esta enfermedad.

Debemos saber que la mayoría de las reacciones físicas estimulada por la alimentación implican intolerancias o alergias y en éstas últimas interviene el sistema inmune, ya que se encuentra alterado. Los síntomas de intolerancia alimentaria se presentan gradualmente y pueden incluir hinchazón, gases, diarrea, sensación de calor o dolor de cabeza, que pueden estar causados por la ausencia de una enzima, una sensibilidad a los aditivos alimentarios, intoxicaciones alimentarias, enfermedad celíaca o por factores psicológicos como el estrés.

Las intolerancias alimentarias pueden ser difíciles de detectar o identificar cuando se tiene hipotiroidismo, ya que los síntomas puede reflejar los de la enfermedad, así por ejemplo una intolerancia al gluten puede provocar cambios en los estados de ánimo, hinchazón, fatiga y depresión. Teniendo en cuenta que la mayoría de los que padecen la enfermedad celíaca no están diagnosticados.

La intolerancia a la lactosa también puede desencadenar la inflamación, la cual suele confundirse con un aumento de peso, ya que tanto la intolerancia al gluten como a la lactosa pueden conducir a la pérdida de peso involuntaria, síntomas que derivan generalmente en la condición contraria al hipotiroidismo y es el hipertiroidismo, condición que se caracteriza por exceso de producción hormonal por parte de la glándula tiroides.

Guía para una dieta saludable

Desarrollar hábitos de alimentación saludables no es tan difícil y restrictivo como la mayoría de las personas piensan. 


Siguiendo sencillas reglas se logra una dieta sana, atractiva y deliciosa al paladar.

Tres pasos importantes para la dieta

El primer principio de una dieta saludable es simplemente comer una amplia variedad de alimentos. Esto es importante porque los diferentes alimentos hacen distintos aportes nutricionales.

En segundo lugar los alimentos como las frutas, las verduras, los cereales y las legumbres que alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, fibra, vitaminas y minerales, baja en grasa y libre de colesterol debería constituir  la mayor parte de las calorías que se consumen. El resto debe provenir de productos lácteos bajos en grasa, carne magra y aves de corral y pescado.

Después de estos tres pasos básicos no significa que tengamos que renunciar  a nuestras comidas favoritas. Siempre y cuando la dieta general sea equilibrada y rica en nutrientes y fibra, no hay nada malo en comernos ocasionalmente una rica hamburguesa con queso. 

También se puede ver la alimentación saludable como una oportunidad para ampliar la cantidad de opciones al comer los alimentos, especialmente verduras, granos enteros, frutas que normalmente no comen mucho la mayoría de las personas. 

Como elaborar un dieta saludable

Para elaborar una dieta saludable primero que todo comer muchos alimentos ricos en fibra, es decir: los granos, frutas, verduras y fréjoles  Estos son los llamados carbohidratos nutritivos, dan sensación de llenura y son relativamente bajos en calorías, proporcionando muchos beneficios a la salud. 

Asegurémonos de incluir frutas como la naranja y las verduras como brócoli, zanahorias, melones y cítricos. Los antioxidantes y otros nutrientes en estos alimentos  ayudan a proteger contra el desarrollo de ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades. 

Limitemos el consumo de alimentos azucarados, productos de granos refinados como el pan blanco, alimentos salados y aperitivos. Muchos alimentos azucarados también son altos en grasa, por lo que son densos en calorías.

Reducir el consumo de grasa animal.  Debemos elegir carnes magras, pollo sin piel y sin grasa o productos lácteos bajos en grasa o sin grasa. Comamos más pescado y nueces, que contienen grasas no saturadas saludables. 

Se deben comer las porciones moderadas, especialmente de alimentos ricos en calorías. El colesterol se encuentra sólo en productos de origen animal, como carnes, aves de corral, productos lácteos, y las yemas de huevo.

No se deben comer los mismos alimentos todos los días, una gran variedad de alimentos garantiza que comamos todos los nutrientes necesarios.